Jóvenes de la Casa Educativa Terapéutica de la Municipalidad de Corrientes realizaron el “Mural de la Inclusión”

Vie, 03/03/2017 - 18:45
EL ARTE PARA INTEGRAR
Jóvenes de la Casa Educativa Terapéutica de la Municipalidad de Corrientes realizaron el “Mural de la Inclusión”

En el marco de las políticas inclusivas e integradoras que lleva adelante la gestión de Fabián Ríos, jóvenes que participan de la Casa Educativa Terapéutica (CET) de la Municipalidad de Corrientes realizaron el “Mural de la inclusión”. Los chicos participan del taller de Dibujo y Pintura que se dicta en dicho espacio y que tiene como objetivo ser un espacio de contención y desenvolvimiento para quienes se encuentren en tratamiento por consumo de diversas sustancias.

Jóvenes de la Casa Educativa Terapéutica de la Municipalidad de Corrientes realizaron el “Mural de la Inclusión”

Con el objetivo de generar un espacio de autoconocimiento, expresión y que se sientan contenidos, los jóvenes que participan de la Casa Educativa Terapéutica (CET) de la Municipalidad capitalina trabajaron durante semanas en la confección de un mural. Se trata del “Mural de la Inclusión”, como lo denominaron los chicos quienes, a través del arte, buscaron dejar un mensaje a la comunidad.

 

Durante un mes, los chicos realizaron su obra bajo la coordinación del profesor Marcos Kura, quien está a cargo del taller de Dibujo y Pintura en la CET. Tras semanas de trabajo y diseño, los jóvenes talleristas presentaron esta significativa obra con gran alegría y emoción este 3 de marzo.

 

Uno de los objetivos de este taller que lleva adelante la Municipalidad de Corrientes fue la capacitación en  arte muralístico. A través de esta actividad, se buscó que los jóvenes encuentren un medio de expresión de las emociones y como herramienta para controlar la ansiedad, el estrés, mejorar la atención, el autoconocimiento y un espacio de encuentro con el otro.

 

Con la denominación “El mural de la inclusión”, se pretende llevar un mensaje de sensibilización a la sociedad entendiendo a los jóvenes en tratamiento no como adictos, sino como sujetos de derechos con capacidad de crecer, soñar y proyectar, sintiéndose protagonistas de la Casa y de sus proyectos personales de vida.